Los perros de razas de presa son aquellos que tienen una gran fuerza en la mandíbula y un instinto natural de caza, lo que les permite sujetar y dominar a sus presas. Estos perros se han utilizado desde la antigüedad para la caza mayor, el pastoreo, la vigilancia y la defensa, pero también pueden ser excelentes compañeros si se les brinda una adecuada educación y socialización.
Sin embargo, educar a un perro de raza de presa no es una tarea sencilla, ya que requiere de mucha paciencia, cariño, constancia y conocimiento. Estos perros necesitan un dueño que les ofrezca un liderazgo firme y equilibrado, que les enseñe las normas básicas de convivencia y que les proporcione el ejercicio físico y mental que necesitan.
A continuación, te ofrecemos algunos consejos y recomendaciones para criar y educar a tu perro de raza de presa de forma positiva y responsable.
Estudia su comportamiento en profundidad
Antes de adoptar o comprar un perro de raza de presa, es importante que te informes sobre sus características, su historia, su temperamento y sus necesidades específicas. Cada raza tiene sus particularidades y no todas se adaptan a cualquier tipo de dueño o ambiente. Por ejemplo, el Presa Canario es un perro originario de las Islas Canarias que se utilizaba para el pastoreo y la guarda, por lo que tiene un carácter fuerte, independiente y protector. El Akita Inu es un perro japonés que se empleaba para la caza del oso y el jabalí, por lo que es un perro valiente, leal y reservado. El Bull Terrier Inglés es un perro que se creó para las peleas de perros y toros, por lo que es un perro tenaz, activo y divertido.
Conocer el comportamiento de tu perro te ayudará a entender sus motivaciones, sus reacciones y sus necesidades, lo que facilitará su educación y su bienestar.
Establece unas reglas claras y básicas
Desde el primer día que tu perro llegue a tu casa, debes establecer unas reglas claras y básicas que deberá respetar siempre. Estas reglas pueden ser, por ejemplo, no subirse al sofá o a la cama, no morder los muebles o los zapatos, no ladrar sin motivo o no tirar de la correa. Para enseñarle estas reglas, debes usar órdenes cortas y sencillas, como “sit”, “down”, “stay”, “leave it” o “heel”, acompañadas de gestos fáciles de entender. Además, debes usar siempre las mismas palabras y los mismos gestos para cada orden, para no confundir al perro.
Para reforzar el aprendizaje de las reglas, debes premiar al perro cada vez que las cumpla con caricias, elogios o golosinas. De esta forma, le estarás enseñando en positivo lo que quieres que haga. Por el contrario, si el perro incumple alguna regla, debes ignorarlo o apartarlo con calma, sin gritarle ni castigarle físicamente. De esta forma, le estarás enseñando lo que no quieres que haga.
Socializa a tu perro desde cachorro
La socialización es el proceso por el cual el perro aprende a relacionarse con otros seres vivos y con el entorno. Este proceso es fundamental para evitar problemas de conducta como el miedo, la agresividad o la ansiedad. La socialización debe empezar desde que el perro es cachorro, entre las 3 y las 12 semanas de vida, ya que es el periodo más sensible para su desarrollo emocional.
Para socializar a tu cachorro de raza de presa debes exponerlo gradualmente a diferentes estímulos positivos, como personas, animales, objetos, sonidos o lugares. Debes hacerlo con cuidado y respetando el ritmo del cachorro, sin forzarlo ni asustarlo. También debes recompensar al cachorro cada vez que tenga una interacción positiva, para que asocie esos estímulos con algo bueno. Así, tu cachorro aprenderá a ser un perro sociable, confiado y equilibrado.
Controla sus necesidades y sus horarios
Los perros de razas de presa son perros que necesitan hacer ejercicio físico y mental a diario, para mantenerse en forma y liberar su energía. Si no les proporcionas la actividad adecuada, pueden volverse aburridos, estresados o destructivos. Por eso, debes establecer una rutina de paseos y juegos que cubra sus necesidades y que se adapte a su edad, su tamaño y su salud. Lo ideal es que tu perro haga al menos dos paseos al día, de unos 30 minutos cada uno, y que incluyas juegos de inteligencia, de olfato o de búsqueda, que estimulen su mente.
Además de controlar el ejercicio de tu perro, también debes controlar sus necesidades fisiológicas y sus horarios de comida. Los cachorros deben salir a hacer sus necesidades cada 2 o 3 horas, después de comer, de beber, de dormir o de jugar. Los adultos pueden aguantar más tiempo, pero no debes dejarlos más de 8 horas sin salir. Respecto a la comida, debes darle a tu perro un alimento de calidad, adecuado a su edad y a su tamaño, y repartirlo en dos o tres tomas al día. No debes darle comida humana ni cambiarle el pienso sin consultar con el veterinario.
Crea su lugar en el hogar, sin prohibirle espacios de la casa
Tu perro debe tener su propio lugar en el hogar, donde se sienta cómodo y seguro. Este lugar debe estar equipado con una cama o una manta, un comedero y un bebedero, algunos juguetes y una zona de descanso. Debes ubicarlo en un lugar tranquilo y fresco, donde el perro pueda estar sin molestias ni ruidos. También debes enseñarle a respetar ese lugar y a no ensuciarlo ni destrozarlo.
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Sin embargo, tener su propio lugar no significa que tu perro deba estar aislado del resto de la familia o que no pueda acceder a otras zonas de la casa. Tu perro debe sentirse parte del grupo y poder interactuar con los demás miembros. Por eso, debes permitirle que entre en las habitaciones comunes, como el salón o la cocina, siempre que se comporte bien y no moleste. Así, tu perro se sentirá integrado y feliz.
Estos son algunos consejos para criar y educar a tu perro de raza de presa. Recuerda que lo más importante es ofrecerle mucho amor, respeto y paciencia, y consultar con un profesional si tienes alguna duda o problema. Así, podrás disfrutar de la compañía de un perro maravilloso y fiel.
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