¿Te gustan los perros grandes, peludos y cariñosos? Entonces quizás te interese conocer más sobre el San Bernardo, una raza originaria de los Alpes suizos y del norte de Italia, que se hizo famosa por su labor de rescate en la nieve. En este artículo te contamos la historia, las características, el carácter y los cuidados de este perro boyero que conquista corazones con su mirada bondadosa.
Historia del San Bernardo
El San Bernardo desciende del mastín de los Alpes, un perro que los romanos introdujeron en la región hace unos 2000 años. En el siglo XI, unos monjes fundaron un hospicio en el paso del Gran San Bernardo, entre Suiza e Italia, para dar refugio a los viajeros y peregrinos que cruzaban la montaña. Allí empezaron a criar perros grandes y robustos para guardar y vigilar el lugar. Los monjes pronto se dieron cuenta de las habilidades de estos perros para encontrar a las personas perdidas o sepultadas por las avalanchas, y los entrenaron para el rescate. Así nació la leyenda del San Bernardo, que salvó muchas vidas con su olfato, su orientación y su fuerza.
El San Bernardo se hizo conocido en toda Europa gracias a los soldados de Napoleón, que quedaron impresionados por sus hazañas cuando cruzaron el paso de montaña en 1800. La raza se fue refinando con el cruce con otras razas como el dogo del Tíbet, el terranova y el gran danés. En 1867, se crearon los primeros documentos genealógicos para los perros de San Bernardo, y en 1884 se abrió el libro de raza suizo. En 1888, se fundó el Club Suizo del San Bernardo, que estableció el estándar de la raza. El nombre de San Bernardo se debe al monje Bernardo de Menthon, fundador del hospicio, que fue canonizado en 1681.
Características físicas del San Bernardo
El San Bernardo es un perro de tamaño gigante, que puede llegar a medir entre 65 y 90 cm de altura a la cruz, y a pesar entre 54 y 110 kg. Tiene un cuerpo musculoso, fuerte y armónico, con una cabeza imponente, un hocico corto y ancho, y unos ojos oscuros y ligeramente entrecerrados. Las orejas son de inserción alta y caídas. El cuello es muy musculoso y tiene papada. La cola es larga y peluda. El pelo puede ser corto o largo, y los colores son rojo y blanco, marrón y blanco o atigrado y blanco. Algunos perros tienen una máscara oscura sobre los ojos.
Carácter del San Bernardo
El San Bernardo es un perro cariñoso, fiel, tranquilo y paciente. A pesar de su tamaño, es muy cuidadoso y gentil, especialmente con los niños, con los que tiene una relación muy especial. Es un perro sociable, que se lleva bien con otros animales y con las personas, aunque puede ser reservado con los extraños. Tiene un instinto protector, y defenderá a su familia si percibe algún peligro. Es un perro inteligente y con ganas de agradar, pero también puede ser obstinado e inmaduro. Necesita una educación firme, pero basada en el refuerzo positivo y la socialización temprana.
Cuidados del San Bernardo
El San Bernardo no es un perro fácil de mantener, ya que tiene unas necesidades y unos hábitos especiales. Por ejemplo, no tolera vivir al aire libre, sino que necesita estar cerca de su familia y compartir actividades con ella. También necesita paseos diarios y ejercicio moderado, pero sin excederse, ya que puede sufrir problemas articulares y cardíacos. Su alimentación debe ser de calidad y controlada, ya que tiene tendencia a la obesidad. Su pelo requiere un cepillado diario para evitar los enredos y la suciedad, y hay que limpiarle la cara regularmente, ya que babea mucho. También hay que revisarle las orejas, los ojos y las uñas. El San Bernardo es propenso a sufrir algunas enfermedades como la displasia de cadera y de codo, la torsión gástrica, la epilepsia, el entropión, el ectropión y el síndrome de dilatación-torsión gástrica. Por eso, es importante llevarlo al veterinario con regularidad y seguir el calendario de vacunación y desparasitación.
Conclusión
El San Bernardo es un perro noble, leal y valiente, que ha demostrado su valor y su bondad a lo largo de la historia. Es un compañero ideal para las familias que buscan un perro grande, peludo y cariñoso, que les ofrezca amor y protección. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el San Bernardo necesita unos cuidados específicos y una atención constante, por lo que no es una raza apta para todos los hogares. Si estás pensando en adoptar un San Bernardo, asegúrate de que podrás ofrecerle todo lo que necesita para ser feliz y saludable.